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Creador de Hojas de Ruta

Cómo agrupar el trabajo en Roadmap Maker

Organiza una hoja de ruta por fases, líneas de trabajo o trimestres y consulta todos los elementos en un cronograma visual.

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Cómo agrupar el trabajo en Roadmap Maker

Una hoja de ruta útil debe mostrar qué está planificado, cómo se agrupa el trabajo y cuándo se espera completar cada elemento. Roadmap Maker reúne esa información y la presenta en un cronograma visual.

Puedes aplicar la misma estructura a un producto, proyecto, equipo o iniciativa estratégica. Las Categorías Personalizadas te permiten agrupar elementos por fase, línea de trabajo, trimestre o cualquier otra estructura que encaje con tu planificación.

Elige cómo organizar tu hoja de ruta

Antes de añadir elementos, decide qué representará cada categoría. Roadmap Maker agrupa los elementos del cronograma por categoría, así que esta elección define la estructura principal que verán los demás.

Tres enfoques habituales son:

  • Fase: Usa categorías como Descubrimiento, Planificación, Ejecución y Lanzamiento. Es una buena opción cuando el trabajo sigue una secuencia definida.
  • Línea de trabajo: Usa categorías como Ingeniería, Diseño, Marketing y Operaciones. Así resulta más fácil revisar responsabilidades y tareas que avanzan en paralelo.
  • Trimestre: Usa categorías como T1, T2, T3 y T4. Es útil para planes que se revisan en ciclos trimestrales.

También puedes crear categorías por producto, tema estratégico, área de cliente o cualquier otra agrupación relevante. Cada hoja de ruta tiene sus propios elementos y categorías, por lo que no necesitas adaptar todos tus planes a una única estructura.

Paso 1: Crea una Hoja de Ruta

Empieza por crear una hoja de ruta y darle un nombre claro. Añade una descripción que explique el alcance del plan, el objetivo que persigue o el equipo al que corresponde.

Cada hoja de ruta es un plan independiente. Puedes crear una para el lanzamiento de un producto, otra para un proyecto interno y otra para una iniciativa a largo plazo. Sus elementos y categorías se mantienen separados.

Un nombre específico ayuda cuando gestionas varios planes en paralelo. Por ejemplo, «Plan de lanzamiento de la aplicación móvil» se identifica mejor que «Hoja de ruta de producto». En la descripción puedes indicar el periodo de planificación, a quién va dirigido el plan o qué supuestos conviene conocer antes de consultar el cronograma.

No hace falta que todas las fechas y requisitos estén cerrados desde el principio. Crea primero la hoja de ruta y completa su estructura a medida que el plan quede más definido.

Paso 2: Añade Elementos y Categorías

A continuación, crea las categorías que formarán los carriles de tu hoja de ruta. Pueden representar fases, líneas de trabajo, trimestres o agrupaciones propias.

Añade cada elemento con un título, una descripción, una categoría, un plazo y un estado. Las fechas de inicio y fin colocan el elemento en el cronograma horizontal. La categoría asignada determina el grupo en el que aparecerá.

Usa la descripción para recoger información que no cabe en el título, como requisitos, contexto o criterios de aceptación. Un título breve y específico facilita la lectura del cronograma, mientras que la descripción aporta los detalles necesarios para entender el trabajo.

Cada elemento puede marcarse como planificado, en progreso o completado. Estos estados permiten distinguir de forma consistente qué no ha comenzado, qué está activo y qué ha terminado.

Si cambian las prioridades o la estructura del plan, actualiza la categoría, las fechas o el estado del elemento para mantener la hoja de ruta al día.

En una hoja de ruta organizada por líneas de trabajo, los elementos podrían distribuirse así:

  • Conceptos visuales en la categoría Diseño.
  • Preparación de la API en la categoría Ingeniería.
  • Materiales de lanzamiento en la categoría Marketing.
  • Planificación de soporte en la categoría Operaciones.

Si prefieres trabajar por fases, esos mismos elementos podrían agruparse en Descubrimiento, Desarrollo, Lanzamiento y Seguimiento. El trabajo puede ser el mismo; las categorías cambian la forma de comunicar el plan.

Paso 3: Comparte y Rastrea

Cuando hayas añadido los elementos, abre la Vista de Cronograma Visual para revisar el plan completo. Los elementos aparecen en un cronograma horizontal, organizados por categoría y plazo. Así puedes detectar trabajo simultáneo, periodos sin actividad y la secuencia prevista.

Usa esta vista al revisar la hoja de ruta con otras personas. En lugar de recorrer una lista de tareas, podrán ver qué viene después y cómo se relaciona cada elemento con el conjunto del plan.

Cuando el trabajo cambie, actualiza las fechas, categorías, descripciones y estados. Marcar los elementos como en progreso o completados mantiene la hoja de ruta actualizada y ofrece una vista rápida del avance.

El cronograma también te ayuda a comprobar si la agrupación elegida sigue siendo útil. Si una categoría resulta demasiado amplia, crea otras más específicas. Si el plan está demasiado fragmentado, reúne las categorías en un conjunto más reducido de fases o líneas de trabajo.

Cuándo usar fases, líneas de trabajo o trimestres

La agrupación adecuada depende de la pregunta que deba responder tu hoja de ruta.

Usa fases cuando sea importante entender cómo avanza el trabajo. Una hoja de ruta por fases muestra el recorrido de una iniciativa desde la investigación inicial hasta la entrega y finalización.

Usa líneas de trabajo cuando varias disciplinas o áreas avancen en paralelo. Esta vista facilita la comparación entre ingeniería, diseño, marketing, operaciones u otras áreas dentro del mismo periodo.

Usa trimestres cuando las conversaciones de planificación estén ligadas a periodos del año. Las fechas muestran el plazo concreto de cada elemento, mientras que las categorías trimestrales ofrecen un marco de planificación conocido.

Puedes crear hojas de ruta separadas si cada público necesita una estructura diferente. Por ejemplo, una hoja de ruta de producto puede agruparse por tema estratégico, mientras que el plan de ejecución del mismo periodo puede organizarse por línea de trabajo. Mantenerlas separadas permite que cada una se centre en su objetivo.

Mantén la hoja de ruta actualizada

Una hoja de ruta pierde utilidad cuando las fechas, descripciones y estados dejan de reflejar el plan real. Revísala con regularidad y haz pequeños ajustes, en lugar de esperar hasta que sea necesario rehacerla por completo.

Comprueba que:

  • Cada elemento activo tenga el estado adecuado.
  • Las fechas de inicio y fin sigan reflejando el plazo previsto.
  • Las categorías describan la estructura actual del trabajo.
  • Las descripciones incluyan suficiente contexto para entender cada elemento.
  • El trabajo terminado esté marcado de forma consistente como completado.

Como puedes gestionar Múltiples Hojas de Ruta, no necesitas mezclar planes terminados con iniciativas actuales. Mantén cada hoja de ruta centrada en un producto, proyecto, equipo, trimestre u otro ámbito definido.

Preguntas frecuentes

¿Puedo agrupar los elementos de una hoja de ruta por trimestre?

Sí. Las Categorías Personalizadas te permiten crear T1, T2, T3 y T4 como categorías y asignarles elementos. También puedes usar las fechas de inicio y fin para mostrar el plazo concreto de cada elemento en el cronograma visual.

¿Qué estados puedo asignar a un elemento?

Cada elemento puede marcarse como planificado, en progreso o completado. Al actualizar estos estados, obtienes una vista rápida del avance por categoría y plazo.

¿Cuántas hojas de ruta puedo crear gratis?

El plan gratuito incluye hasta 10 hojas de ruta con 30 elementos cada una. El plan Pro permite crear hojas de ruta ilimitadas para mantener separados los planes de distintos productos, proyectos, equipos o iniciativas.

Crea tu próximo plan con Roadmap Maker.

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